jueves, 19 de noviembre de 2015

EL FANTASMA DEL GRANNACIONAL ENTRE CUBA Y ESTADOS UNIDOS



Según algunos medios de prensa, en el reciente encuentro del presidente Barack Obama con Raúl Castro, instaron a la parte cubana a corresponder a las numerosas flexibilizaciones del gobierno norteamericano como acicate al Congreso para levantar el embargo. El tiempo es corto, dijeron, tanto para el restablecimiento de relaciones como para la continuidad de los Castro en el poder mediante un traspaso, tal vez indirecto, a Alejandro Castro Espín, hijo del mandatario que emerge en posiciones clave. Pero esa no es la estrategia a heredar de la familia que gobierna la Isla: ir en contra de la lógica es la impronta que les caracteriza, no hay cambios sino maniobras, mientras continúan silenciosos en la obra que Fidel Castro y Chávez, definieron en 2004 como el ALBA del Grannacional, una especie de Unión de Repúblicas Socialistas de Latinoamérica.

El manido “Bloqueo” es una farsa de Fidel Castro para engañar a todos. El embargo norteamericano, fue calculado y promovido con toda intensión por él, cual condición sine qua non, para secuestrar a Cuba de  América en 1961, sin ello, no habría podido ocurrir lo que ya es historia. No solo lo provocaron con las confiscaciones de propiedades, sino que han impedido se levante desalentando los varios intentos de gobiernos norteamericanos como los de Nixon, Reagan, Carter y Clinton. Una cosa hablan en la tribuna pública y otra hacen en las sombras.

Algunos compatriotas de la causa de los 75 y otros, tuvimos la oportunidad excepcional de ver un documento firmado por Fidel Castro en 1970, donde informaba a sus cuadros de mando sobre contactos discretos del gobierno de Nixon y decía: “Quieren limar aspereza para reestablecer las relaciones con Cuba, pero imagínense ustedes tenerles por aquí metiendo sus narices por todas partes, los vamos a desalentar y se van a tener que retirar”. Pocos días después, unos pesqueros cubanos realizaron una provocación para conmocionar la política interna y el pueblo enardecido irrumpió en improperios contra Nixon.

El Dr. Antonio Blanco Gil, profesor de FIU fue funcionario de la Cancillería cubana en los años 80 y 90 del pasado siglo, el Reino de Noruega, al mediar entre Cuba y los Estados Unidos, le escogió como contacto. Cuenta el Académico, que en enero del año 1996  la ley Helms-Bolton, había sido aprobada en la Cámara de Representantes, sin embargo el presidente Clinton les animó asegurando que no contaba con los votos suficientes en el Senado y además, de ser preciso, la vetaría. El gobierno cubano le encomendó a Blanco Gil, hacer creer que estaba muy interesado. Días después derribaron las avionetas de Hermanos al Rescate. Con este crimen, Fidel Castro cuartó a todos y compulsó la aprobación de la citada ley.

La estrategia de los Castro no ha variado para con el presidente Barack Obama, pero por paradójico que parezca, éste se le ha hecho más difícil que los demás. Castro logró ralentizarlo acudiendo a su método de proclamar interés y accionar el desaliento: encarcelaron a Alan Gross y murió Zapata, le siguió el asesinato de varios opositores entre ellos los Premios Sajarov Laura Pollán y Oswaldo Payá.

Con la muy reprobable discreta negociación de los espías, el gobernante norteamericano sentó al cubano en la mesa de negociación con la participación al Papa como garante; Castro recurre a la maniobra del barco coreano cargado con unas armas viejas que no necesita Corea ni Cuba; a la liberación los espías, los condecora el día del derribo de las avionetas para espolear al exilio cubano. Ante la artimaña provocadora, Obama continúa en su empeño trascendental, cede en una táctica amarga, pero inteligente, pues devela la responsabilidad de Castro. Seguiría el abstenerse en la próxima votación de Naciones Unidas sobre el embargo, explicando que deja en las manos de Cuba dar los pasos necesarios en pro de la reconciliación y la democracia, para que el Congreso pueda deponer la citada ley.

El gobierno cubano, no aceptará ni cederá nada: continuarán aumentando la represión interna, exigirán lo irracional para acibarar las relaciones políticas; seguirán evasivos a toda propuesta empresarial, limitarán y condicionaran las inversiones extranjeras. Y finalmente hará fracasar este intento al igual que los anteriores; si las tropas cubanas en Siria no son suficiente para disuadir a Obama, vendrán otras acciones: ¿Desenmascarará y emplazará el presidente Obama a Castro como corresponde a esta táctica, o cometerá el error de mendigar indefinidamente amistad a quien no la desea?
           
Contrario a lo que se ha estado diciendo, Castro no está interesado en grandes negociaciones con este país ni desea un levantamiento total del embargo, sino relaciones mínimas y controladas, de aquí su actitud. Fueron, son y seguirán siendo enemigos de Estados Unidos y aspiran a destruirlo, utilizando su estratégico Grannacional como punta de lanza en complicidad con todo el que nos odia.
                                                                                                          

Francisco P. Chaviano González.
Miembro del Colegio Nacional de Periodistas de Cuba en el Exilio.
2211 SW 75 Ave. Miami, Fl 33155
Teléfono (407) 860 9511       Email: franciscochaviano@gmail.com

NO ENTIENDO A LOS ENTENDIDOS EN LA DOBLE MONEDA



La doble moneda existe en Cuba desde que se crearon las Tiendas Cubalse, para servir privilegiadamente a extranjeros y jerarcas. Allí circulaba el dólar prohibido para el pueblo hace algunas décadas. A mediados de 1993 se despenalizó el uso de la moneda norteamericana y la población tuvo acceso a estas tiendas que se transformaron y diversificaron en numerosas compañías de nombres diversos, todas del mismo dueño, los Castro, quienes gravaron los productos con un impuesto al valor agregado (IVA) conocido como 2.4 (el 240% del costo que va a las manos del Consejo de Estado).

A pesar de que esto violaba la Ley Helms-Bolton, se mantuvo durante todo el gobierno de Clinton, cosa que fue reajustada cuando Bush arribó a la Casa Blanca prohibiendo que Cuba realizara transacciones en dólares americanos. Castro, como es habitual, le pasó la factura a la población cubana, entiéndase los de la Isla y el exilio, creando una nueva moneda el “peso cubano convertible” (CUC) que compraba 25 pesos cubanos populares (CUP) y 1.25 dólares USD. En el 2011 se oficializó la paridad del CUC al USD, pero eso no es totalmente cierto, pues en los bancos cubanos por cada dólar USD te entregan 0.87 CUC, alegando un seguro contra el fraude.

Desde que se creó el peso CUC, se habla de la unificación con su hermano pobre el CUP y con ello comenzó el embrollo de los entendidos, oscureciendo el entendimiento de la población. Falsedades como: la doble moneda se puso fácil, pero desmontarla será difícil, comenzaron a aflorar en la boca de los expertos, haciéndole la pala cómplice al programa de Raúl Castro de desmonte gradual, en una devaluación escalonada del CUC y evaluación proporcional del CUP, lo que significa esquilmar a todo el que tenga ahorros en CUC y provocar un desbalance de movimientos abruptos entre una moneda y otra, dando pie a otros males y a la picardía maliciosa de los que mandan.

Al matemático alejado de los números que soy, se le antoja que todo es una gran tomadura de pelo para tumbarle plata a Vicente y otros veinte. La eliminación de la doble moneda puede realizarse tal y como se puso, de un plumazo que declare el CUP como única moneda nacional y ordene el cambio del CUC por 25 pesos: el que tiene una cuenta bancaria de 1000 CUC pasa a tener 25000 CUP, los precios, salarios y todo se mantienen con el cambio equivalente. Al circulante en CUC se le puede dar un plazo de varios meses para su cambio a través de la compra en el mercado o en el banco. Las empresas que tienen dos usos contables, uno para cada moneda, no les será un problema como se propala, por el contrario se quitarán un lastre simplificando su contabilidad.

El costo de la operación se reducirá a lo que vale la impresión del papel moneda suficiente para cubrir el circulante en CUC existente. Y a modo de aclaración de expresiones erróneas que he oído a los expertos con reiteración, no importará si se imprime un poco más de papel moneda del necesario, eso no devalúa la moneda, porque ésta en las bóvedas del Banco Central, vale menos que el que compramos en el mercado para escribir. Toma su valor solo cuando se saca a circular en calidad de préstamo.

La eliminación de la doble moneda ya se realizó de hecho, cuando se permitió comprar en las tiendas con ambas monedas considerando 1 (CUC) como 25 (CUP). Lo demás es nominal y organizativo. La unificación de la moneda no tiene nada que ver con la mejoría económica de la población ni el salario real o capacidad de compra de los mismos. El mejoramiento del poder adquisitivo de la población, el que se le pague un salario justo, son asignaturas pendientes por las que todos debemos luchar.