jueves, 19 de noviembre de 2015

NO ENTIENDO A LOS ENTENDIDOS EN LA DOBLE MONEDA



La doble moneda existe en Cuba desde que se crearon las Tiendas Cubalse, para servir privilegiadamente a extranjeros y jerarcas. Allí circulaba el dólar prohibido para el pueblo hace algunas décadas. A mediados de 1993 se despenalizó el uso de la moneda norteamericana y la población tuvo acceso a estas tiendas que se transformaron y diversificaron en numerosas compañías de nombres diversos, todas del mismo dueño, los Castro, quienes gravaron los productos con un impuesto al valor agregado (IVA) conocido como 2.4 (el 240% del costo que va a las manos del Consejo de Estado).

A pesar de que esto violaba la Ley Helms-Bolton, se mantuvo durante todo el gobierno de Clinton, cosa que fue reajustada cuando Bush arribó a la Casa Blanca prohibiendo que Cuba realizara transacciones en dólares americanos. Castro, como es habitual, le pasó la factura a la población cubana, entiéndase los de la Isla y el exilio, creando una nueva moneda el “peso cubano convertible” (CUC) que compraba 25 pesos cubanos populares (CUP) y 1.25 dólares USD. En el 2011 se oficializó la paridad del CUC al USD, pero eso no es totalmente cierto, pues en los bancos cubanos por cada dólar USD te entregan 0.87 CUC, alegando un seguro contra el fraude.

Desde que se creó el peso CUC, se habla de la unificación con su hermano pobre el CUP y con ello comenzó el embrollo de los entendidos, oscureciendo el entendimiento de la población. Falsedades como: la doble moneda se puso fácil, pero desmontarla será difícil, comenzaron a aflorar en la boca de los expertos, haciéndole la pala cómplice al programa de Raúl Castro de desmonte gradual, en una devaluación escalonada del CUC y evaluación proporcional del CUP, lo que significa esquilmar a todo el que tenga ahorros en CUC y provocar un desbalance de movimientos abruptos entre una moneda y otra, dando pie a otros males y a la picardía maliciosa de los que mandan.

Al matemático alejado de los números que soy, se le antoja que todo es una gran tomadura de pelo para tumbarle plata a Vicente y otros veinte. La eliminación de la doble moneda puede realizarse tal y como se puso, de un plumazo que declare el CUP como única moneda nacional y ordene el cambio del CUC por 25 pesos: el que tiene una cuenta bancaria de 1000 CUC pasa a tener 25000 CUP, los precios, salarios y todo se mantienen con el cambio equivalente. Al circulante en CUC se le puede dar un plazo de varios meses para su cambio a través de la compra en el mercado o en el banco. Las empresas que tienen dos usos contables, uno para cada moneda, no les será un problema como se propala, por el contrario se quitarán un lastre simplificando su contabilidad.

El costo de la operación se reducirá a lo que vale la impresión del papel moneda suficiente para cubrir el circulante en CUC existente. Y a modo de aclaración de expresiones erróneas que he oído a los expertos con reiteración, no importará si se imprime un poco más de papel moneda del necesario, eso no devalúa la moneda, porque ésta en las bóvedas del Banco Central, vale menos que el que compramos en el mercado para escribir. Toma su valor solo cuando se saca a circular en calidad de préstamo.

La eliminación de la doble moneda ya se realizó de hecho, cuando se permitió comprar en las tiendas con ambas monedas considerando 1 (CUC) como 25 (CUP). Lo demás es nominal y organizativo. La unificación de la moneda no tiene nada que ver con la mejoría económica de la población ni el salario real o capacidad de compra de los mismos. El mejoramiento del poder adquisitivo de la población, el que se le pague un salario justo, son asignaturas pendientes por las que todos debemos luchar.

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