jueves, 19 de noviembre de 2015

EL FANTASMA DEL GRANNACIONAL ENTRE CUBA Y ESTADOS UNIDOS



Según algunos medios de prensa, en el reciente encuentro del presidente Barack Obama con Raúl Castro, instaron a la parte cubana a corresponder a las numerosas flexibilizaciones del gobierno norteamericano como acicate al Congreso para levantar el embargo. El tiempo es corto, dijeron, tanto para el restablecimiento de relaciones como para la continuidad de los Castro en el poder mediante un traspaso, tal vez indirecto, a Alejandro Castro Espín, hijo del mandatario que emerge en posiciones clave. Pero esa no es la estrategia a heredar de la familia que gobierna la Isla: ir en contra de la lógica es la impronta que les caracteriza, no hay cambios sino maniobras, mientras continúan silenciosos en la obra que Fidel Castro y Chávez, definieron en 2004 como el ALBA del Grannacional, una especie de Unión de Repúblicas Socialistas de Latinoamérica.

El manido “Bloqueo” es una farsa de Fidel Castro para engañar a todos. El embargo norteamericano, fue calculado y promovido con toda intensión por él, cual condición sine qua non, para secuestrar a Cuba de  América en 1961, sin ello, no habría podido ocurrir lo que ya es historia. No solo lo provocaron con las confiscaciones de propiedades, sino que han impedido se levante desalentando los varios intentos de gobiernos norteamericanos como los de Nixon, Reagan, Carter y Clinton. Una cosa hablan en la tribuna pública y otra hacen en las sombras.

Algunos compatriotas de la causa de los 75 y otros, tuvimos la oportunidad excepcional de ver un documento firmado por Fidel Castro en 1970, donde informaba a sus cuadros de mando sobre contactos discretos del gobierno de Nixon y decía: “Quieren limar aspereza para reestablecer las relaciones con Cuba, pero imagínense ustedes tenerles por aquí metiendo sus narices por todas partes, los vamos a desalentar y se van a tener que retirar”. Pocos días después, unos pesqueros cubanos realizaron una provocación para conmocionar la política interna y el pueblo enardecido irrumpió en improperios contra Nixon.

El Dr. Antonio Blanco Gil, profesor de FIU fue funcionario de la Cancillería cubana en los años 80 y 90 del pasado siglo, el Reino de Noruega, al mediar entre Cuba y los Estados Unidos, le escogió como contacto. Cuenta el Académico, que en enero del año 1996  la ley Helms-Bolton, había sido aprobada en la Cámara de Representantes, sin embargo el presidente Clinton les animó asegurando que no contaba con los votos suficientes en el Senado y además, de ser preciso, la vetaría. El gobierno cubano le encomendó a Blanco Gil, hacer creer que estaba muy interesado. Días después derribaron las avionetas de Hermanos al Rescate. Con este crimen, Fidel Castro cuartó a todos y compulsó la aprobación de la citada ley.

La estrategia de los Castro no ha variado para con el presidente Barack Obama, pero por paradójico que parezca, éste se le ha hecho más difícil que los demás. Castro logró ralentizarlo acudiendo a su método de proclamar interés y accionar el desaliento: encarcelaron a Alan Gross y murió Zapata, le siguió el asesinato de varios opositores entre ellos los Premios Sajarov Laura Pollán y Oswaldo Payá.

Con la muy reprobable discreta negociación de los espías, el gobernante norteamericano sentó al cubano en la mesa de negociación con la participación al Papa como garante; Castro recurre a la maniobra del barco coreano cargado con unas armas viejas que no necesita Corea ni Cuba; a la liberación los espías, los condecora el día del derribo de las avionetas para espolear al exilio cubano. Ante la artimaña provocadora, Obama continúa en su empeño trascendental, cede en una táctica amarga, pero inteligente, pues devela la responsabilidad de Castro. Seguiría el abstenerse en la próxima votación de Naciones Unidas sobre el embargo, explicando que deja en las manos de Cuba dar los pasos necesarios en pro de la reconciliación y la democracia, para que el Congreso pueda deponer la citada ley.

El gobierno cubano, no aceptará ni cederá nada: continuarán aumentando la represión interna, exigirán lo irracional para acibarar las relaciones políticas; seguirán evasivos a toda propuesta empresarial, limitarán y condicionaran las inversiones extranjeras. Y finalmente hará fracasar este intento al igual que los anteriores; si las tropas cubanas en Siria no son suficiente para disuadir a Obama, vendrán otras acciones: ¿Desenmascarará y emplazará el presidente Obama a Castro como corresponde a esta táctica, o cometerá el error de mendigar indefinidamente amistad a quien no la desea?
           
Contrario a lo que se ha estado diciendo, Castro no está interesado en grandes negociaciones con este país ni desea un levantamiento total del embargo, sino relaciones mínimas y controladas, de aquí su actitud. Fueron, son y seguirán siendo enemigos de Estados Unidos y aspiran a destruirlo, utilizando su estratégico Grannacional como punta de lanza en complicidad con todo el que nos odia.
                                                                                                          

Francisco P. Chaviano González.
Miembro del Colegio Nacional de Periodistas de Cuba en el Exilio.
2211 SW 75 Ave. Miami, Fl 33155
Teléfono (407) 860 9511       Email: franciscochaviano@gmail.com

NO ENTIENDO A LOS ENTENDIDOS EN LA DOBLE MONEDA



La doble moneda existe en Cuba desde que se crearon las Tiendas Cubalse, para servir privilegiadamente a extranjeros y jerarcas. Allí circulaba el dólar prohibido para el pueblo hace algunas décadas. A mediados de 1993 se despenalizó el uso de la moneda norteamericana y la población tuvo acceso a estas tiendas que se transformaron y diversificaron en numerosas compañías de nombres diversos, todas del mismo dueño, los Castro, quienes gravaron los productos con un impuesto al valor agregado (IVA) conocido como 2.4 (el 240% del costo que va a las manos del Consejo de Estado).

A pesar de que esto violaba la Ley Helms-Bolton, se mantuvo durante todo el gobierno de Clinton, cosa que fue reajustada cuando Bush arribó a la Casa Blanca prohibiendo que Cuba realizara transacciones en dólares americanos. Castro, como es habitual, le pasó la factura a la población cubana, entiéndase los de la Isla y el exilio, creando una nueva moneda el “peso cubano convertible” (CUC) que compraba 25 pesos cubanos populares (CUP) y 1.25 dólares USD. En el 2011 se oficializó la paridad del CUC al USD, pero eso no es totalmente cierto, pues en los bancos cubanos por cada dólar USD te entregan 0.87 CUC, alegando un seguro contra el fraude.

Desde que se creó el peso CUC, se habla de la unificación con su hermano pobre el CUP y con ello comenzó el embrollo de los entendidos, oscureciendo el entendimiento de la población. Falsedades como: la doble moneda se puso fácil, pero desmontarla será difícil, comenzaron a aflorar en la boca de los expertos, haciéndole la pala cómplice al programa de Raúl Castro de desmonte gradual, en una devaluación escalonada del CUC y evaluación proporcional del CUP, lo que significa esquilmar a todo el que tenga ahorros en CUC y provocar un desbalance de movimientos abruptos entre una moneda y otra, dando pie a otros males y a la picardía maliciosa de los que mandan.

Al matemático alejado de los números que soy, se le antoja que todo es una gran tomadura de pelo para tumbarle plata a Vicente y otros veinte. La eliminación de la doble moneda puede realizarse tal y como se puso, de un plumazo que declare el CUP como única moneda nacional y ordene el cambio del CUC por 25 pesos: el que tiene una cuenta bancaria de 1000 CUC pasa a tener 25000 CUP, los precios, salarios y todo se mantienen con el cambio equivalente. Al circulante en CUC se le puede dar un plazo de varios meses para su cambio a través de la compra en el mercado o en el banco. Las empresas que tienen dos usos contables, uno para cada moneda, no les será un problema como se propala, por el contrario se quitarán un lastre simplificando su contabilidad.

El costo de la operación se reducirá a lo que vale la impresión del papel moneda suficiente para cubrir el circulante en CUC existente. Y a modo de aclaración de expresiones erróneas que he oído a los expertos con reiteración, no importará si se imprime un poco más de papel moneda del necesario, eso no devalúa la moneda, porque ésta en las bóvedas del Banco Central, vale menos que el que compramos en el mercado para escribir. Toma su valor solo cuando se saca a circular en calidad de préstamo.

La eliminación de la doble moneda ya se realizó de hecho, cuando se permitió comprar en las tiendas con ambas monedas considerando 1 (CUC) como 25 (CUP). Lo demás es nominal y organizativo. La unificación de la moneda no tiene nada que ver con la mejoría económica de la población ni el salario real o capacidad de compra de los mismos. El mejoramiento del poder adquisitivo de la población, el que se le pague un salario justo, son asignaturas pendientes por las que todos debemos luchar.

sábado, 23 de mayo de 2015

LA EMBAJADA CUBANA Y SUS CONSULADOS


Francisco Chaviano González.

Los gobernantes de Cuba y Estados Unidos de América, Raúl Castro y Barack Obama, acordaron el pasado17 de diciembre, elevar el rango de sus misiones diplomáticas al nivel de embajadas. Este primer paso en la normalización de relaciones entre ambos países, sienta las bases para la expansión de la presencia de ambas cancillerías en función de dar facilidades a la diversidad de interese mutuos.

Entre estos está el establecer “Consulados” en las ciudades que lo precisen por el volumen de asentamiento de cubanos. De aquí que Miami es la primera candidata para tal representación de lo que será la Embajada Cubana en Washington.

El exilio cubano se ha crispado con esta idea, la considera una afrenta a su dolor de pueblo esquilmado y conculcado en sus derechos. En la trágica revolución cubana la familia quedó dividida, unos tuvieron que escapar a la diáspora huyendo del encarcelamiento y el paredón instaurado por el comunismo totalitario de los Castro; otros quedaron atrapados en el engaño, la manipulación y el miedo, cuando se cerraron las puertas del telón de hierro.

En Miami un documento de rechazo a los “consulados castristas” está patrocinado por numerosos grupos del exilio cubano, que cuentan con nuestro afecto y comprensión de lacerado. Pero nuestra misión no es sangrar por la herida, sino buscar remedio blando al daño para con ello, convertirnos en guía del pueblo reprimido en aras de liberar la Patria. De aquí que la aludida carta sea un craso error, anacrónico por demás, toda vez que pondrá contra el exilio a los cubanos de la Isla y a los de esta comunidad que viajan a ella y suman una abrumadora mayoría.

Es imperativo adaptarse al momento para no quedar al margen, si queremos un cambio en Cuba tenemos que empezar por cambiar nosotros mismos. Más productivo sería decir: Protestaremos ante esos Consulados, cada vez que golpeen a una Dama de Blanco u otro abuso; impugnaremos la extorsión de los indefensos trabajadores cubanos; clamaremos por cobros justos para las comunicaciones telefónicas, trámites consulares y pasajes de avión; exigiremos bajos aranceles para el envío de ropa y útiles en general a la familia desprovista por el fracaso del régimen; y tantas cosas más. De seguro que todo el pueblo estará con nosotros, a excepción del clan familiar que ostenta el poder.

Si en lugar de rechazar los Consulados, se reclamara la correspondencia de un número similar de misiones norteamericanas en el interior de Cuba, se estaría promocionando facilidades para la oposición y el pueblo en general. Es probable que el gobierno de Obama no nos haga caso, pero los cubanos de la isla y el mundo estará a la escucha y de nuestro lado. Una nueva era y modo de batallar se nos presenta, nuestra postura debe ser la que tuvimos en el Foro de la Sociedad Civil ante la Cumbre de las Américas que tuvo lugar en Panamá: ser inclusivo, receptivo, dispuesto al debate. Dejémosle al régimen de Castro el carácter excluyente, intolerante, saboteador y violento.

Los Castro siempre lograron predisponer al exilio a favor de la línea dura, de recrudecimiento del embargo, que ellos promovieron y mantuvieron a toda costa. Una prueba de ello es aquel documento secreto de Fidel Castro, donde entre otros consignaba: “El presidente Nixon ha iniciado contactos para resolver el diferendo con Cuba, y concluía; pero imagínense ustedes tenerles por aquí metiendo sus narices por todas partes, los vamos a desalentar y se van a tener que retirar” contenido del cual podemos dar fe varios compatriota. Acto seguido ocurrió la provocación de los pescadores de 1970 y las groserías contra el Presidente. Otros varios intentos similares han tenido lugar desde entonces, el más conocido concluyó con el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate en 1996 con la pérdida de valiosos compatriotas.

El régimen de la Habana, no está liquidado como muchos creen, pues pertenece a la esfera de influencia de China y Rusia, tampoco está dispuesto a abandonar Venezuela que es bastión propio. Las relaciones con Estados Unidos la quieren de a poco y con tiempo, como perspectiva para su relevo en un sistema al estilo “Chino-Faraónico”.

Obama ha sido saboteado al igual que sus antecesores. Alan Gross, Orlando Zapata, Laura Pollán, Oswaldo Payá y las armas en el barco coreano; son muestra de ello. Pero el inquilino de la Casa Blanca ha continuado impertérrito en su empeño público de zanjar el diferendo, ha cedido y volver a ceder hasta niveles humillantes que todos rechazamos de plano. Pero tal vez estemos equivocados, es probable que la actitud que nos complace, fuera de la preferencia de Raúl Castro y de que esta sea la victoria imperecedera que tanto desee el presidente norteamericano, enrumbando a Cuba hacia la democracia. Está por ver si es así o no.



SANEAR LA SALUD Y ASEGURAR EL BOLSILLO.


Francisco Chaviano González.

El pasado 15 de abril el Tío Sam cerró el tributo fiscal del año. Este evento no fue tan provechoso como de costumbre para buena parte de la población, sobre todo para los pobres acostumbrados a contar con el cheque de retorno del Income Tax, para algunas compras excepcionales. Esto desapareció decepcionando a muchos, y para alarma de otros, en su lugar le surgió una deuda con el Internal Revenue Servive (IRS) y hasta una multa acibaró la jornada en algunos casos. La razón de ello: “Obama Care”

La Ley de Cuidados de Salud Asequibles (Obama Care), quedo establecida el 31 de marzo de 2014 con carácter obligatorio para todos los residentes legales de este país que no tengan un seguro médico. Las personas de bajos ingresos, pueden calificar para programas de asistencia gubernamental que cubren parte de los costes de este servicio, mientras que el usuario cubre la parte restante con el ex retorno de Tax y algún abono mensual según su solvencia y plan escogido.

Desde su comienzo esta ley cuenta con la reprobación de un amplio sector de la población. Los que poseían seguro médico, aducían que esto recargaría el erario público y terminaría sobre los contribuyentes. Entre los que no tenían seguro, no pocos lo rechazaban también, algunos no querían gastar dinero en tal cosa, fundamentalmente los más jóvenes. El personal de la salud tampoco estaba a gusto con el Obama Care, algunos médicos lo boicotearon, no aceptaban a nadie que tuviera ese plan y otros los trataban a disgusto.

En fin, el Seguro de Obama no gusta mucho entre la población, no obstante es justo decir que su imposición está más que justificada, pues una nación como esta debe garantizar el servicio médico de toda la población. Nadie tiene derecho a elegir estar fuera, porque la conciencia humana no tolera dejar que muera un enfermo o accidentado. Está claro que este método implantado por el Presidente, tiene deficiencias y errores a rectificar, pero está bien insertado en el contexto del universo de los planes de seguros de salud existente. Que por cierto, tiene más deficiencias que su nuevo hijo el Obama Care y sin embargo nadie las señala.

Creo que la mayoría deseamos pagar los servicios médicos, porque la experiencia nos enseñan que las gratuidades resultan peor. Pero queremos un pago justo, por un servicio eficiente y expedito; es decir, la antítesis del sistema de los seguros actuales.

Hoy existe las instalaciones de servicios médicos que todos necesitamos y, entre ella y nosotros, los seguros médicos; ambas entidades enriqueciéndose con nuestro pago. La primera es imprescindible, pero la segunda no, toda vez que encarece el servicio sin necesidad. Peor aún ni siquiera cubre tales gastos, pues deja una andanada de copagos molestos y hasta asfixiantes cuando hay un ingreso en hospital con intervención quirúrgica.

Los seguros suelen ser una rémora al buen desempeño del servicio, pues a cada paso, hay que pedir su aprobación con el consiguiente papeleo, carteo cibernético y recarga innecesaria de la actividad administrativa vinculada. No es extraño que se demoren en responder, por lo que la administración tiene que repetir la solicitud en reiteradas ocasiones y a veces se prolonga tanto, que hay que suspender las operaciones concertadas en determinado hospital. En otras no aprueban tal, o mas cual, asistencia; con lo que hay que prescindir de la misma o pagar el usuario.

No todo lo mal hecho es imputable a las compañías de seguro, porque los servicios médicos a veces mandan pruebas innecesarias para sacarles una tajada mayor a éstos. Es el marasmo de males propios de este sistema de salud, feraz al fraude, que desaparecería si se quitara esta entidad intermediaria de los seguros médicos.

Tanto en Cuba, antes de maledeto, como en otros países de América, había un sistema de salud que recordamos con cierta nostalgia: La Clínica, con pago de $3.00 pesos mensuales por persona, ofrecía un servicio médico integral de consulta primaria, especializada, ingreso con intervenciones quirúrgicas y medicina incluida. Por qué no se aplica una versión modernizada de esto: una estructura con administración central de conglomerado médico que abarquen todas las disciplinas galenas, pudieran ofrecer un servicio eficiente y más barato para todos los planes; desde los más opulentos a los más módicos.

Algunos con el cerebro embotado por el absurdo de los seguros médicos, dicen que no se puede. Craso error, porque la tecnología moderna facilita, abarata y amplía la gestión. Si antes funcionaba con el libre albedrío tendiente a una clientela de niños y viejos, funcionaría mucho mejor ahora cuando todos estamos obligados a participar. Se acabarían los fraudes al Medicare y otros también lesivos al bolsillo de todos, saneando la sanidad. ¡Un servicio médico más eficiente y barato, sí es posible!


CUMBRE BORRASCOSA PARA LA SOCIEDAD CIVIL CUBANA INDEPENDIENTE


Por Francisco Chaviano González

Rosa María Payá, hija del mártir de la pacífica Sociedad Civil Cubana Independiente, Oswaldo Payá Sardiñas, fue detenida, humillada y amenazada por la policía política panameña, al llegar a ese país para participar en el Foro de la Sociedad Civil en la Cumbre de las Américas. ¿Desconoce esa Contrainteligencia que Rosa María clama por una investigación sobre la muerte de su padre en circunstancias de presumible asesinato; que ella ha retomado su lucha por una consulta ciudadana en pro de los cambios democráticos en Cuba; que su padre fue galardonado con el premio Sajarov del Parlamento europeo?

Por supuesto que no fue desconocimiento ni error, y la reiteración de esta actitud con numerosos activistas de la oposición pacífica residentes en Cuba, es una huella inequívoca de que se responde a intereses turbios tras bambalinas; algo así como un intercambio de servicios con la policía política cubana. La impronta del trabajo de esas huestes cubanas para boicotear la participación de los inocuos activistas de la isla, se traslucen aún más en la carta que enviaran el lunes 6 a la Vicepresidenta y canciller panameña Isabel de Saint Malo de Alvarado, 15 organizaciones de ese país sede, simpatizantes del régimen de Raúl Castro, quienes la responsabilizan por lo que pueda suceder, en flagrante amenaza de que tomarán acciones contra los activistas cubanos y venezolanos que allí asistan.

Hiede la actitud de estas organizaciones panameñas de clara injerencia en nuestros asuntos internos. ¿Cómo es posible que 15 organizaciones diferentes se pongan tan fácilmente de acuerdo para tomar acciones tan serias y hasta punibles? ¿Está o no claro, que los petrodólares que faltan en las despensas del pueblo venezolano, corren de alguna manera para sustentar aquellos grupos en compañía de las facilidades diversas que suele brindar el régimen de la Habana? ¡No pueden pretender tomarnos el pelo, nada de esto ocurre por simple simpatía!

El general Raúl Castro, elegido presidente por su hermano Fidel, patriarca de la revolución que transformó en tragedia la vida de los cubanos para convertir este país de uno de los más ricos de América en uno de los más pobres, dijo con respecto al Foro de la Sociedad Civil que tendría lugar en Panamá: "Allí estará presente la vibrante sociedad civil cubana, para desenmascarar a la contrarrevolución amamantada por el imperialismo”.

Se refiere a las organizaciones de masas creadas o transformadas por Fidel Castro, para controlar y someter a todos a su conveniencia con el Sindicato (CTC) para los trabajadores, la FEU para los estudiantes y los Comité de Defensa de la Revolución (CDR) para vigilar cada casa, cada vecino; sistemas para espiarse y delatarse los unos a los otros.

Estas organizaciones, recién bautizadas como sociedad civil, no lo son por definición, toda vez que las mismas están diseñadas para la defensa a ultranza del régimen y el gobierno, cosa que contradice la esencia de la sociedad civil: la observancia del desempeño del gobierno y la crítica a su gestión. Por estas razones, Naciones Unidas las ha calificado con sorna, como: “organizaciones gubernamentales no gubernamentales”.

Corren los primeros eventos de la sociedad civil. Previamente los miembros de la  delegación oficial castrista, se habían desbordado en improperios contra los opositores venidos desde Cuba; la verdadera sociedad civil cubana. El Foro de la Sociedad Civil es saboteado por la delegación gubernamental cubana encabezado por Abel Prieto, ex ministro de cultura y actual asesor personal de Raúl Castro. Finalmente terminan por retirarse oficialmente de la misma alegando que no compartirán el evento con los opositores al régimen, a quienes tildan de mercenarios.

Los miembros de la sociedad civil cubana independiente acuden al Parque Porras próximo a la embajada cubana en Panamá, para poner una ofrenda floral ante el busto del apóstol José Martí. Un grupo de simpatizantes del régimen comunista le esperaban como parte de una encerrona pre elaborada, y acto seguido, se desbordan en violenta agresión física. De la embajada salen numerosos efectivos bien entrenados para esta contingencia, quienes se suman en la arremetida abusadora. La policía a duras penas puede controlar la trifulca, las víctimas son detenidas en lugar de los agresores.

Se trata de un plan urdido con alevosía por los servicios secretos cubanos, previamente aprobado por Raúl Castro, quien para no dejar dudas ha puesto a su asesor Abel Prieto en la escena. Es además un sabotaje a la Cumbre de las Américas en Panamá y por extensión, a los intentos de Estados Unidos de resolver el diferendo con Cuba, cosa que la contra-lógica de los Castro no desea, dicen “sí” y hacen “no”. América toda debía de tomar carta en el asunto, está en juego la democracia del continente, el totalitarismo se ha propuesto destruirla.









¿ABOGADO DEL DIABLO?


Por Francisco Chaviano González

“ONU y OEA celebran pacto de Colombia sobre drogas” anuncia un titular de El Nuevo Herald publicado el 18 de mayo. Y sigue diciendo: “El gobierno de Colombia y las FARC anunciaron el viernes un histórico acuerdo parcial en el que la guerrilla se compromete a romper “cualquier relación” con el narcotráfico, una vez haya acuerdo de paz, mientras el gobierno promete “intensificar” la lucha contra la corrupción ligada a ese flagelo en las instituciones”.

Hiede este acuerdo que festejan Ban Ki-moon e Insulza, concertado en el patriarcado de las narco guerrillas, Cuba, donde imperan los socios de Pablo Escobar. Es una burla refinada propia del antro de maldad donde se ha concebido, establece el compromiso de los guerrilleros de abandonar los narcóticos cuando estén en el poder, mientras el gobierno asume complicidad en este tráfico, por tener en sus instituciones a traidores que colaboran con sus enemigos. Les han tomado de mingo, no se puede negociar a casa del diablo y con delincuentes poderosos que no están dispuestos a abandonar la fuente de su riqueza. La única manera de lograr que muden de aptitud, es despojarlos de su fuente de sustentación.

Los carteles de la droga en Méjico y otros países campean por su respeto, la policía no puede con ellos y el ejército pasa su sofocón. Las Maras marean en Centroamérica y la ola criminal no deja resquicio al sur o al norte del Río Bravo, todos con una base común: “la producción y el tráfico ilegal de drogas”. El problema se generaliza a toda América y por antonomasia en el mundo, la delincuencia se está enseñoreando del poder. A través de su riqueza penetran todo tipo de instituciones, compran, sobornan y a poco están mandando de forma directa o indirecta; cosa que ya se percibe por el enrarecimiento del estatus quo socio político.

El daño del narcotráfico en guerrillas terroristas, corrupción de funcionarios del gobierno, lavado de dinero, guerra entre bandas, asesinatos, crímenes por tumbes y otros de los traficantes; así como su secuela asociada de adictos convertidos en seres inescrupulosos que asaltan, roban o expenden estupefacientes en las escuelas como medio para sufragar su consumo; o las víctimas dañinas así mismo y a los suyos; constituyen un mal tan grande, que supera en muchas veces la lesión que puede generar a la sociedad el consumo de los adictos despojado de todo lo anterior.

A principios del Siglo XX la mafia siciliana era exigua en Norteamérica. La prohibición del alcohol trajo consigo el tráfico ilegal del mismo por la frontera y con ello, el crecimiento vertiginoso del crimen organizado. “La Cosa Nostra”, amasó una enorme fortuna durante esta corrida de ilegalidad y con ella, obtuvo gran poder e influencia en todas las esferas incluido el gobierno. La legalización del consumo de las bebidas alcohólicas, puso fin al dilema. Hoy sabemos que el alcohol hace daño, pero es peor prohibirlo, porque el borrachito no mata a nadie más que así mismo. Estados Unidos ha implementado además varias leyes inteligentes que desestimulan el consumo de alcohol, al punto de tener el menor consumo per cápita de América.

Es impostergable hallar el fin al narcotráfico de forma efectiva y definitiva, que es poner fin a las guerrillas, a los carteles del tráfico y golpear contundentemente a la delincuencia en todos sus reductos. La acción policial represiva, ha probado hasta la saciedad su ineficacia, por tanto es absurdo insistir en tales métodos donde el gobierno gasta cuantiosos recursos estériles. Y es que, cuando en numerosas redadas se logra eliminar a mil miembros del narcotráfico, de inmediato aparecen treinta mil individuos disputándose el ocupar su lugar, porque “don dinero” es un poderoso caballero al que pocos se resisten.

Las drogas están en la obscuridad que nos rodea, aupada por los demonios antes mencionado, ganando más y más terreno, acechándonos, haciéndonos daño cada día que pasa. Esto continuará empeorando mientras no aceptemos que hay una sola forma de combatirla de forma eficaz: “despenalizarla, permitir, aunque de forma controlada, su producción y comercio”. Sería curativo, por paradójico que pueda parecer, pues se reduciría a un mal menor circunscrito al adicto. La mitad de los fondos que hoy se dedica a combatirla, sería suficiente para costear programas efectivos de control y terapia para los enfermos en el vicio.

 Si se hace de forma inteligente no crecería el número de consumidores como muchos creen, porque existen las condiciones para desestimular este consumo. Se puede imponer medidas como: que para comprarla se requiriera identificación bajo un programa que controle al consumidor con el fin de ayudarle, cosa que sería muy útil; prohibir el consumo en público; delante de menores; para conducir y otras. Las violaciones pudieran sancionarse con multas o con prisión según la gravedad.

Sin lugar a dudas, el diablo que asola el mundo con este flagelo, perdería definitivamente tal recurrencia.



DEL GENERAL OCHOA AL GENERAL CARVAJAL


                    
Los gobiernos comunistas de América sostienen una guerra hipnótica no declarada contra Estados Unidos de América. El primer narco-estado fue, por supuesto, la Cuba de Fidel Castro, cuyos orígenes son muy anteriores al Cartel de Pablo Escobar. La Operación Viviana de tráfico de drogas con la participación de guardacostas cubanos, se sostuvo durante algunos años, hasta que la DEA logró evidencias de la participación de las autoridades de la isla. Entonces Castro, removió al vicealmirante Aldo Santamaría Cuadrado de la jefatura de la Marina de Guerra, salvando su responsabilidad.

Tan buenos dividendo le dio Viviana a Castro, que no se pudo sustraer de la droga y a poco creo una división especial en el Ministerio del Interior, el Departamento MX (más bien Cartel MX) bajo el mando del Coronel Antonio de la Guardia. Como se sabe su contraparte colombiana era Pablo Escobar Gaviria, quien tenía un comportamiento tan diferenciado a los de su clase, que unido a su vínculo con el gobierno cubano parecería una influencia de Castro. Por Cuba solo podía pasar la gente de Escobar, la droga del resto de las bandas era confiscada y reinsertada en la citada vía de tráfico.

Estuvieron traficando drogas durante años hasta que la vinculación Castro empezó a quedar al descubierto y el gobierno Norteamericano pasó a la acción. Según revelaciones de un oficial, que publicó el Herald en 1993, a finales de la década de los años 80 se puso en práctica una operación conjunta de la DEA, el FBI, la CIA, la Marina y la aviación de este país con el objetivo de secuestrar al general José Abrantes, por entonces ministro  del interior cubano, para juzgarlo por tráfico de drogas. La operación se llevaría a cabo en el Estrecho de la Florida y participaría un submarino para evacuarlo con seguridad y la aviación para detener a los Mig cubanos que salieran en su defensa. Finalmente no se ejecutó, porque la inteligencia cubana logró sustraer el enlace que tenían prisionero.

Al parecer esta acción de E. U. para procurar pruebas que le inculparan, destapó el temor de Castro quien tomó previsoras medidas para erradicar las misma: fusiló al coronel Antonio de la Guardia y vario de sus más cercanos colaboradores; José Abrantes murió extrañamente en prisión. El más importante de todos los ejecutados, el General Arnaldo Ochoa resulta extemporáneo en este cuento, su participación es ilógica, como si le hubieran puesto allí de pararrayo. Todos eran leales colaboradores de Fidel Castro y a la vez peligrosos testigos de sus fechorías, razón que les llevó al patíbulo, pues ante la disyuntiva, el sátrapa cubano no dudó en sacrificarlos y con ellos, fueron removidos todos sus seguidores, tantos, que el DGI cubano quedó diezmado.

Pero los Castro no estaban dispuesto a abandonar la guaca de la fortuna fácil, por lo que terminaron trasladándola a los gobiernos bajo su dominio. La Nicaragua de Daniel Ortega se convirtió en un puente de la droga desde la época de Escobar. La Venezuela de Chávez es el hijo pródigo del nuevo milenio, no solo por el petróleo, sino porque está bajo la mata narco-guerrillera y allí están, haciendo y deshaciendo. El mayor general Hugo Carvajal Barios, fue el nuevo encomendero durante el gobierno de Chávez, por entonces jefe de los servicios de inteligencia. A su sombra el narcotráfico contó con todo tipo de cobertura y protección incluido el lavado de las jugosas ganancias.

Resulta extraño que al general Hugo Carvajal, lo hayan expuesto fuera de las fronteras venezolanas en un cargo de Cónsul General de Aruba y más aún, que lo hayan enviado sin tener la confirmación que le investía de inmunidad diplomática. La detención y extradición eran legales y debió procederse con arreglo a ello. Pero esto abriría la caja de pandora, poniendo al descubierto los vandalismo mafiosos de Chávez, los Castro y otros en sus vínculos con las drogas y el terrorismo, por lo que tenían que impedirlo a toda costa.

Las presiones y chantajes del presidente Maduro, con el apoyo de Castro y sus lacayos entre los que ahora se ha sumado el presidente Santos de Colombia, fueron abrumadoras. Se habla de barcos de guerra en la zona, la amenaza de cortar el suministro de petróleo y la cancelación de varios convenios y contratos, entre otros; Holanda terminó por ceder… ¡qué pena!

Es una muestra de la debilidad de la Casa Blanca, que sirve de aliento a la delincuencia internacional, en gobiernos como los de Reagan o Busch, no lo habrían podido hacer. La prueba del delito de los narco-estados comunistas, camina sobre sus pies por Caracas, pero, la razón que le salvó, le condena,  cual espada de Damocles que pende sobre su cabeza. El síndrome Ochoa cabalga de nuevo.



   

A LOS PIES DEL TIRANO


Por Francisco Chaviano González

El error de las democracias es evaluar a las tiranías totalitarias comunistas con la lógica del raciocinio humano, patrones que son incongruentes con esos regímenes. Si observamos el gobierno de los Castro, saltará a la vista una trayectoria económica irracional, donde es recurrente ir contra la lógica. Lo que luego él definió como: “Cambiar todo lo que debe ser cambiado”, fue en realidad trastocar el sentido de la obra humana, incluido su perfeccionamiento de cómo hacer mejor las cosas; no necesitaba eficiencia sino obediencia.

Fidel Castro fue el promotor del embargo norteamericano, lo había premeditado como se podrá ver en su visita a Washington en 1959 cuando, contrario a lo acostumbrado por sus antecesores, no se preocupó por afianzar ni mejorar las relaciones económicas con este país. Sus palabras fueron mal interpretadas por el entonces vicepresidente Nixon, quien las juzgó ilusas en lugar de malévolas.

Lo que tanto  temiera Martí, ocurrió por fin: “El caudillo afortunado con el látigo  en la mano y la espuela en el tacón, condujo este pueblo a la guerra para después enseñorearse de él.” Triunfó en la Sierra Maestra, luego en Bahía de Cochinos y dos años después con la crisis de los misiles, obtuvo una patente de corso para hacer en Cuba lo que le diera la gana. Kennedy no solo se comprometió a no agredir a Cuba, sino también a no permitir que otros lo hicieran,..y quién sabe qué más.

A pesar de haber optado por el comunismo y los rusos, Castro fue en sus primeros 10 años de gobierno una especie de electrón libre pues no se había alineado a la política de Moscú. Su veleidad administrativa no tenía parangón, la sima de este régimen de economía absurda lo constituyó la zafra azucarera de los 10 millones en 1970, puntillazo en la bancarrota del país.

El por entonces presidente Nixon, ante la situación de rotundo fracaso económico de los Castro en Cuba, tal vez pensando en acercar la sardina a su bracero, tras bambalinas, dio pasos que conducirían al levantamiento del embargo; según se desprende de un documento de Fidel Castro clasificado de muy secreto donde asegura: “Los americanos están dando pasos de acercamiento, quieren limar asperezas para restablecer las relaciones entre ambos países; pero imagínense, tenerles de nuevo metiendo las narices por todas partes; los vamos a desalentar y se van a tener que retirar.” Sucedió la provocación de los pesqueros cubanos en aguas de este país y la calificación de su natural detención como secuestro, asidero para gritar improperios contra Nixon y declarar el fracaso de la zafra.  Finalmente se alineó a Moscú y en 1972 entró al CAME.

Castro, ha sido muy efectivo para atajar las crisis que ha enfrentado: las políticas con represión y las explosiones sociales abriendo la válvula de escape de la ingesta popular hacia Estados Unidos. Aunque las crisis sociales cubanas tienen en su seno el rechazo al comunismo, no se puede decir que sean explosiones políticas y más lamentable aún, no guardan vínculo alguno con la oposición.

El abuso expropiatorio, la represión institucionalizada, la conculcación de derechos, la discriminación, la humillación a la población y la escases colindante a la hambruna, no promueven el levantamiento contra estos regímenes como algunos creen; sino la estampida de unos y la sumisión del resto. Así se produjeron los éxodos de Camarioca 1963; del Mariel de 1980 y litoral norte en 1994. Este último desembocó en las conversaciones migratorias entre los Estados Unidos y Cuba, cobertura que utilizó el entonces presidente Clinton, para dar pasos hacia la normalización de las relaciones entre ambos países. Resurgió nuevamente el fantasma recurrente: “los vamos a desalentar y se van a tener que retirar”, en febrero de 1996 aviones caza de combate cubano derribaron dos avionetas de Hermanos al Rescate.


El tema de solución al diferendo entre ambos países ha vuelto al candelero desde la asunción al poder del presidente Obama, que así lo propuso. Los Castro responden sí, pero en la práctica no quieren negociar nada y no paran de poner obstáculo, como: el aumento de la represión interna y el encarcelamiento de Allan Gros; quieren además que sean liberados sus espías y que la apertura sea unilateral por la parte de EU. Su estrategia de siempre es no ceder, la nueva,  arrodillar al gigante a los pies del tirano y con éste al exilio enemigo, ya algunos lo han hecho y otros le seguirán, esperando que el Olmo de peras.

TRANSACCIÓN ONEROSA


Francisco Chaviano González.

La sustitución de los hombres de la esfera de negocios en la comitiva que acompañaría a Fidel Castro a los Estados Unidos de América en abril de 1959, por personajes pintorescos de su propaganda mediática prestos para el show. Fue el primer paso en su plan para promover su manido “Bloqueo Económico”, estatus tan valioso para sus justificaciones y críticas públicas, que lo ha defendido tras bambalinas, a ultranza.

El entonces vicepresidente Richard Nixon, confundió la maldad de esta acción de estrategia política del Patriarca de las Guerrilla, con ineptitud administrativa para gobernar, según un memorándum desclasificado. Diez años después resultó víctima de su error interpretativo, cuando siendo presidente, estableció un contacto discreto para resolver el diferendo entre los Estados Unidos y  Cuba (a la sazón en bancarrota con el fracaso de la zafra del 70).

Castro en lugar de aceptar la mano que Nixon le tendía en su fracaso, dijo a sus allegados: “Imagínense, les tendríamos por aquí metiendo sus narices en todas partes, los vamos a desalentar y se van a tener que retirar”, rezaba un documento secreto que envié a la SINA en la Habana y no sé qué rayo hicieron con él. Fidel, respondió montando el “show de los pescadores”, afrenta provocadora donde gritó públicamente, “Nixon hijo de perra”. Guimerá, un pescador militar participante, me contó: “El Comandante nos visitó y dijo que le demostraríamos a los americanos que pescamos donde nos de la gana”.

Mi colega del Colegio Nacional de Periodistas Cubanos en el Exilio, Juan Antonio Blanco Gil, ex asesor del Ministerio de Relaciones Exteriores cubanos, me cuenta que en la década de los años 90, creó una ONG con el apoyo de Noruega interesada en intermediar en el diferendo de Cuba con EE.UU. El presidente Bill Clinton manifestó su disposición en tal sentido y les animó a no preocuparse con la Ley Helms Burton presentada por entonces en el Parlamento, asegurando que no contaban con los votos en el Senado y que si pasaba él la vetaría. A contrapelo de esta disposición, mi colega percibía que no lo tomaban muy en serio en la alta esfera del gobierno cubano, hasta que le confesaron que su interés no iba más allá de hacer creer a los involucrados, que el gobierno cubano estaba interesado en el asunto. Días después, un caza de combate Mig-23 derribo las avionetas de “Hermanos al Rescate” para desalentar y obligar el retiro de la parte norteamericana. El Parlamento aprobó la Ley Helms Burton y el presidente Clinton la firmó. 

El tercer intento de un presidente del gobierno norteamericano, con acciones públicamente conocidas,  por resolver el diferendo con Cuba, corresponde al presidente Barak Obama. Desde que tomó el poder, anunció públicamente su disposición a dialogar con los Castro en pro de resolver el histórico diferendo que involucra, no solo a ambos gobiernos sino también a una parte del pueblo cubano, predominantemente exiliada, seriamente lesionada por el régimen comunista.

Los Castro, con el presidente Raúl como protagonista, contestaron estar dispuesto y como de costumbre activaron a discreción los dos mecanismos acostumbrados, el de acercamiento apócrifo con sus diálogos ocultos y el de obligar a la otra parte a retirarse.
La maquinaria de desaliento, comenzó a operar desde el primer año de mandato de Obama. Su primer golpe fue el encarcelamiento de Alan Gross en diciembre de 2009 y el asesinato de Orlando Zapata ese mismo mes, cuando cambiaron el protocolo de las huelgas de hambre al retirarle el agua por 15 días en la postrimería de su ayuno; murió dos meses después.

En el 2011 hicieron que muriera la Premio Sajarov Laura Pollán, líder de las Damas de Blanco, con un turbio contagio fulminante. Y menos de un año después en 2012, al también Premio Sajarov Oswaldo Payá Sardiñas, artífice del “Proyecto Varela” que puso al gobierno contra la pared, mediante dos accidentes seguidos, el primero fallido y un mes después el fatal.

A mediados del 2013 a poco de creada la comisión especial para la negociación, un barco coreano instalaba en sus bodegas una extraña carga de viejas armas del ejército cubano que enviaría a Corea del Norte, un acto sin sentido violador de las sanciones de la ONU,  cosa que fue descubierta en el Canal de Panamá. ¿¿Qué raro,…, no será que se auto delataron??

Había razones más que suficientes para abortar, pero Obama como Premio Nobel de la Paz no cejó en su empeño de zanjar el diferendo a toda costa. Le acompañó el Papa Francisco I, dando un hálito de negociación entre el bien, y el mal nunca interesado en resolver problemas sino en crearlo. Cedieron y volvieron a ceder, olvidaron su historia de crímenes y toleraron los ejecutados mientras negociaban; le dieron a sus espías asesinos, concesiones diplomáticas y otras que allanan el camino para levantar el embargo.


Los familiares de los mártires y las víctimas en general nos sentimos traicionados con razón. El exilio opositor al régimen está ofendido porque no se les consultó, pero… ¿A quién? Si no hemos logrado una representación formal. Nuestros congresistas están prestos a obstaculizar los acuerdos de Obama, con lo que cargaríamos la culpa de todo; mientras los Castro aumentan la represión. No es más productivo un, sí, que ponga las cosas en su lugar: ¡¡Sí, estamos dispuesto a levantar el embargo cuando las condiciones que éste reclama estén dadas!! ¡¡Ya hemos dado demasiados pasos, ahora le toca al gobierno cubano!!

martes, 19 de mayo de 2015

SANEAR LA SALUD Y ASEGURAR EL BOLSILLO.


 

Francisco Chaviano González.

 

El pasado 15 de abril el Tío Sam cerró el tributo fiscal del año. Este evento no fue tan provechoso como de costumbre para buena parte de la población, sobre todo para los pobres acostumbrados a contar con el cheque de retorno del Income Tax, para algunas compras excepcionales. Esto desapareció decepcionando a muchos, y para alarma de otros, en su lugar le surgió una deuda con el Internal Revenue Servive(IRS) y hasta una multa acibaró la jornada en algunos casos. La razón de ello: “Obama Care”

 

La Ley de Cuidados de Salud Asequibles (Obama Care), quedo establecidael 31 de marzode 2014 con carácter obligatorio para todos los residentes legales de este país que no tengan un seguro médico. Las personas de bajos ingresos, pueden calificar para programas de asistencia gubernamental que cubren parte de los costes de este servicio, mientras que el usuario cubre la parte restante con el ex retorno de Tax y algún abono mensual según su solvencia y plan escogido.

 

Desde su comienzo esta ley cuenta con la reprobación de un amplio sector de la población. Los que poseían seguro médico, aducían que esto recargaría el erario público y terminaría sobre los contribuyentes. Entre los que no tenían seguro, no pocos lo rechazaban también, algunos no querían gastar dinero en tal cosa, fundamentalmente los más jóvenes. El personal de la salud tampoco estaba a gusto con el Obama Care, algunos médicos lo boicotearon, no aceptaban a nadie que tuviera ese plan y otros los trataban a disgusto.

 

En fin, el Seguro de Obama no gusta mucho entre la población, no obstante es justo decir que su imposición está más que justificada, pues una nación como esta debe garantizar el servicio médico de toda la población. Nadie tiene derecho a elegir estar fuera, porque la conciencia humana no tolera dejar que muera un enfermo o accidentado. Está claro que este método implantado por el Presidente, tiene deficiencias y errores a rectificar, pero está bien insertado en el contexto del universo de los planes de seguros de salud existente. Que por cierto, tiene más deficiencias que su nuevo hijo el Obama Care y sin embargo nadie las señala.

 

Creo que la mayoría deseamos pagar los servicios médicos, porque la experiencia nos enseñan que las gratuidades resultan peor. Pero queremos un pago justo, por un servicio eficiente y expedito; es decir, la antítesis del sistema de los seguros actuales.

 

Hoy existe lasinstalaciones de servicios médicos que todos necesitamos y, entre ella y nosotros, los seguros médicos; ambas entidades enriqueciéndose con nuestro pago. La primera es imprescindible,pero la segunda no, toda vezque encarece el servicio sin necesidad. Peor aún ni siquiera cubre tales gastos, pues deja una andanada de copagos molestos y hasta asfixiantes cuando hayun ingreso en hospital con intervención quirúrgica.

 

Los seguros suelen ser una rémora al buen desempeño del servicio, pues a cada paso, hay que pedir su aprobación con el consiguiente papeleo, carteo cibernético y recarga innecesaria de la actividad administrativa vinculada. No es extraño que se demoren en responder, por lo que la administración tiene que repetir la solicitud en reiteradas ocasiones y a veces se prolonga tanto, que hay que suspender las operaciones concertadas en determinado hospital. En otras no aprueban tal, o mas cual, asistencia; con lo que hay que prescindir de la misma o pagar el usuario.

 

No todo lo mal hecho es imputable a las compañías de seguro, porque los servicios médicos a veces mandan pruebas innecesarias para sacarles una tajada mayor a éstos. Es el marasmo de males propios de este sistema de salud, feraz al fraude, que desaparecería si se quitara esta entidad intermediaria de los seguros médicos.

 

Tanto en Cuba, antes de maledeto, como en otros países de América, había un sistema de salud que recordamos con cierta nostalgia: La Clínica,con pago de $3.00 pesos mensuales por persona, ofrecía un servicio médico integral de consulta primaria, especializada, ingreso con intervenciones quirúrgicas y medicina incluida. Por qué no se aplica una versión modernizada de esto: una estructura con administración central de conglomerado médico que abarquen todas las disciplinas galenas, pudieran ofrecer un servicio eficiente y más barato para todos los planes; desde los más opulentos a los más módicos.

 

Algunos con el cerebro embotado por el absurdo de los seguros médicos, dicen que no se puede. Craso error, porque la tecnología moderna facilita, abarata y amplía la gestión. Si antes funcionaba con el libre albedrío tendiente a una clientela de niños y viejos, funcionaría mucho mejor ahora cuando todos estamos obligados a participar. Se acabarían los fraudes al Medicare y otros también lesivos al bolsillo de todos, saneando la sanidad. ¡Un servicio médico más eficiente y barato, sí es posible!