sábado, 23 de mayo de 2015

CUMBRE BORRASCOSA PARA LA SOCIEDAD CIVIL CUBANA INDEPENDIENTE


Por Francisco Chaviano González

Rosa María Payá, hija del mártir de la pacífica Sociedad Civil Cubana Independiente, Oswaldo Payá Sardiñas, fue detenida, humillada y amenazada por la policía política panameña, al llegar a ese país para participar en el Foro de la Sociedad Civil en la Cumbre de las Américas. ¿Desconoce esa Contrainteligencia que Rosa María clama por una investigación sobre la muerte de su padre en circunstancias de presumible asesinato; que ella ha retomado su lucha por una consulta ciudadana en pro de los cambios democráticos en Cuba; que su padre fue galardonado con el premio Sajarov del Parlamento europeo?

Por supuesto que no fue desconocimiento ni error, y la reiteración de esta actitud con numerosos activistas de la oposición pacífica residentes en Cuba, es una huella inequívoca de que se responde a intereses turbios tras bambalinas; algo así como un intercambio de servicios con la policía política cubana. La impronta del trabajo de esas huestes cubanas para boicotear la participación de los inocuos activistas de la isla, se traslucen aún más en la carta que enviaran el lunes 6 a la Vicepresidenta y canciller panameña Isabel de Saint Malo de Alvarado, 15 organizaciones de ese país sede, simpatizantes del régimen de Raúl Castro, quienes la responsabilizan por lo que pueda suceder, en flagrante amenaza de que tomarán acciones contra los activistas cubanos y venezolanos que allí asistan.

Hiede la actitud de estas organizaciones panameñas de clara injerencia en nuestros asuntos internos. ¿Cómo es posible que 15 organizaciones diferentes se pongan tan fácilmente de acuerdo para tomar acciones tan serias y hasta punibles? ¿Está o no claro, que los petrodólares que faltan en las despensas del pueblo venezolano, corren de alguna manera para sustentar aquellos grupos en compañía de las facilidades diversas que suele brindar el régimen de la Habana? ¡No pueden pretender tomarnos el pelo, nada de esto ocurre por simple simpatía!

El general Raúl Castro, elegido presidente por su hermano Fidel, patriarca de la revolución que transformó en tragedia la vida de los cubanos para convertir este país de uno de los más ricos de América en uno de los más pobres, dijo con respecto al Foro de la Sociedad Civil que tendría lugar en Panamá: "Allí estará presente la vibrante sociedad civil cubana, para desenmascarar a la contrarrevolución amamantada por el imperialismo”.

Se refiere a las organizaciones de masas creadas o transformadas por Fidel Castro, para controlar y someter a todos a su conveniencia con el Sindicato (CTC) para los trabajadores, la FEU para los estudiantes y los Comité de Defensa de la Revolución (CDR) para vigilar cada casa, cada vecino; sistemas para espiarse y delatarse los unos a los otros.

Estas organizaciones, recién bautizadas como sociedad civil, no lo son por definición, toda vez que las mismas están diseñadas para la defensa a ultranza del régimen y el gobierno, cosa que contradice la esencia de la sociedad civil: la observancia del desempeño del gobierno y la crítica a su gestión. Por estas razones, Naciones Unidas las ha calificado con sorna, como: “organizaciones gubernamentales no gubernamentales”.

Corren los primeros eventos de la sociedad civil. Previamente los miembros de la  delegación oficial castrista, se habían desbordado en improperios contra los opositores venidos desde Cuba; la verdadera sociedad civil cubana. El Foro de la Sociedad Civil es saboteado por la delegación gubernamental cubana encabezado por Abel Prieto, ex ministro de cultura y actual asesor personal de Raúl Castro. Finalmente terminan por retirarse oficialmente de la misma alegando que no compartirán el evento con los opositores al régimen, a quienes tildan de mercenarios.

Los miembros de la sociedad civil cubana independiente acuden al Parque Porras próximo a la embajada cubana en Panamá, para poner una ofrenda floral ante el busto del apóstol José Martí. Un grupo de simpatizantes del régimen comunista le esperaban como parte de una encerrona pre elaborada, y acto seguido, se desbordan en violenta agresión física. De la embajada salen numerosos efectivos bien entrenados para esta contingencia, quienes se suman en la arremetida abusadora. La policía a duras penas puede controlar la trifulca, las víctimas son detenidas en lugar de los agresores.

Se trata de un plan urdido con alevosía por los servicios secretos cubanos, previamente aprobado por Raúl Castro, quien para no dejar dudas ha puesto a su asesor Abel Prieto en la escena. Es además un sabotaje a la Cumbre de las Américas en Panamá y por extensión, a los intentos de Estados Unidos de resolver el diferendo con Cuba, cosa que la contra-lógica de los Castro no desea, dicen “sí” y hacen “no”. América toda debía de tomar carta en el asunto, está en juego la democracia del continente, el totalitarismo se ha propuesto destruirla.









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