Por Francisco Chaviano González
Rosa
María Payá, hija del mártir de la pacífica Sociedad Civil Cubana Independiente,
Oswaldo Payá Sardiñas, fue detenida, humillada y amenazada por la policía
política panameña, al llegar a ese país para participar en el Foro de la
Sociedad Civil en la Cumbre de las Américas. ¿Desconoce esa Contrainteligencia
que Rosa María clama por una investigación sobre la muerte de su padre en
circunstancias de presumible asesinato; que ella ha retomado su lucha por una
consulta ciudadana en pro de los cambios democráticos en Cuba; que su padre fue
galardonado con el premio Sajarov del Parlamento europeo?
Por
supuesto que no fue desconocimiento ni error, y la reiteración de esta actitud
con numerosos activistas de la oposición pacífica residentes en Cuba, es una
huella inequívoca de que se responde a intereses turbios tras bambalinas; algo
así como un intercambio de servicios con la policía política cubana. La
impronta del trabajo de esas huestes cubanas para boicotear la participación de
los inocuos activistas de la isla, se traslucen aún más en la carta que
enviaran el lunes 6 a la Vicepresidenta y canciller panameña Isabel de Saint
Malo de Alvarado, 15 organizaciones de ese país sede, simpatizantes del régimen
de Raúl Castro, quienes la responsabilizan por lo que pueda suceder, en
flagrante amenaza de que tomarán acciones contra los activistas cubanos y
venezolanos que allí asistan.
Hiede la
actitud de estas organizaciones panameñas de clara injerencia en nuestros
asuntos internos. ¿Cómo es posible que 15 organizaciones diferentes se pongan
tan fácilmente de acuerdo para tomar acciones tan serias y hasta punibles? ¿Está
o no claro, que los petrodólares que faltan en las despensas del pueblo
venezolano, corren de alguna manera para sustentar aquellos grupos en compañía
de las facilidades diversas que suele brindar el régimen de la Habana? ¡No pueden
pretender tomarnos el pelo, nada de esto ocurre por simple simpatía!
El general
Raúl Castro, elegido presidente por su hermano Fidel, patriarca de la revolución
que transformó en tragedia la vida de los cubanos para convertir este país de
uno de los más ricos de América en uno de los más pobres, dijo con respecto al
Foro de la Sociedad Civil que tendría lugar en Panamá: "Allí estará presente
la vibrante sociedad civil cubana, para desenmascarar a la contrarrevolución amamantada
por el imperialismo”.
Se
refiere a las organizaciones de masas creadas o transformadas por Fidel Castro,
para controlar y someter a todos a su conveniencia con el Sindicato (CTC) para
los trabajadores, la FEU para los estudiantes y los Comité de Defensa de la
Revolución (CDR) para vigilar cada casa, cada vecino; sistemas para espiarse y
delatarse los unos a los otros.
Estas
organizaciones, recién bautizadas como sociedad civil, no lo son por
definición, toda vez que las mismas están diseñadas para la defensa a ultranza
del régimen y el gobierno, cosa que contradice la esencia de la sociedad civil:
la observancia del desempeño del gobierno y la crítica a su gestión. Por estas
razones, Naciones Unidas las ha calificado con sorna, como: “organizaciones
gubernamentales no gubernamentales”.
Corren
los primeros eventos de la sociedad civil. Previamente los miembros de la delegación oficial castrista, se habían
desbordado en improperios contra los opositores venidos desde Cuba; la
verdadera sociedad civil cubana. El Foro de la Sociedad Civil es saboteado por
la delegación gubernamental cubana encabezado por Abel Prieto, ex ministro de
cultura y actual asesor personal de Raúl Castro. Finalmente terminan por
retirarse oficialmente de la misma alegando que no compartirán el evento con
los opositores al régimen, a quienes tildan de mercenarios.
Los
miembros de la sociedad civil cubana independiente acuden al Parque Porras
próximo a la embajada cubana en Panamá, para poner una ofrenda floral ante el
busto del apóstol José Martí. Un grupo de simpatizantes del régimen comunista
le esperaban como parte de una encerrona pre elaborada, y acto seguido, se
desbordan en violenta agresión física. De la embajada salen numerosos efectivos
bien entrenados para esta contingencia, quienes se suman en la arremetida
abusadora. La policía a duras penas puede controlar la trifulca, las víctimas
son detenidas en lugar de los agresores.
Se trata
de un plan urdido con alevosía por los servicios secretos cubanos, previamente
aprobado por Raúl Castro, quien para no dejar dudas ha puesto a su asesor Abel
Prieto en la escena. Es además un sabotaje a la Cumbre de las Américas en
Panamá y por extensión, a los intentos de Estados Unidos de resolver el
diferendo con Cuba, cosa que la contra-lógica de los Castro no desea, dicen
“sí” y hacen “no”. América toda debía de tomar carta en el asunto, está en
juego la democracia del continente, el totalitarismo se ha propuesto
destruirla.
No hay comentarios:
Publicar un comentario